El sector eléctrico dominicano entra en una nueva etapa con la publicación del nuevo Reglamento de Generación Distribuida. Esta normativa definirá las reglas aplicables a los proyectos renovables en el país, estableciendo ajustes clave en procedimientos, requisitos técnicos y condiciones operativas. Comprender sus disposiciones permite tener una visión clara del rumbo que tomará la Generación Distribuida en los próximos años.
Entrada en vigor: el nuevo reglamento entrará en vigencia el 3 de junio de 2026, estableciendo un marco regulatorio actualizado para los proyectos acogidos al esquema de Generación Distribuida.
Es importante destacar que los proyectos sometidos a partir del 1 de febrero de 2026 serán evaluados bajo este nuevo esquema, por lo que su aplicación inicia de manera anticipada para efectos de tramitación.

Alcance del reglamento: el reglamento no aplica a los usuarios no regulados, es decir, aquellos con una demanda contratada igual o superior a 1 MW que participan en el Mercado Eléctrico Mayorista, quienes continuarán sujetos a las disposiciones que les correspondan dentro de su régimen particular.
Aprobaciones más ágiles y mayor certeza: uno de los cambios más relevantes es la formalización de los plazos de respuesta por parte de las distribuidoras.
La Empresa Distribuidora de Electricidad (EDE) contará con un máximo de 45 días laborables para emitir respuesta a una solicitud. Además, si no existe respuesta dentro del plazo establecido, la solicitud se considerará aprobada automáticamente, lo que introduce mayor previsibilidad y eficiencia en el proceso de interconexión.
Usuarios bajo el esquema actual: los usuarios que actualmente operan bajo el régimen de medición neta se mantendrán en el esquema vigente hasta el vencimiento de su contrato o hasta cumplir cinco (5) años, lo que ocurra primero. Esta disposición garantiza estabilidad para los proyectos existentes.
Energía excedente a favor del usuario: al cierre del año calendario, si el usuario mantiene un saldo de energía a su favor, la EDE deberá pagar el 100% de dicha energía excedente, conforme al precio de referencia aplicable. Este mecanismo mantiene la compensación anual dentro del esquema.

Cambios técnicos relevantes: entre los cambios más importantes se encuentra la eliminación de la limitante del 15% de penetración renovable por circuito. A partir de ahora, la viabilidad de los proyectos se evaluará según la capacidad técnica real del circuito, permitiendo un análisis más preciso y flexible.
Asimismo, para los proyectos que requieran medición bidireccional, la instalación del medidor bidireccional será realizada por la distribuidora sin costo para el usuario, reduciendo barreras económicas de entrada.
Clientes bajo modalidad Inyección Cero: los proyectos que operen bajo la modalidad Inyección Cero deberán registrarse ante la EDE correspondiente como proyectos de Generación Distribuida, indicando expresamente que operarán bajo este esquema.
Durante el proceso, el cliente o su desarrollador deberá:
- Presentar la documentación técnica del sistema fotovoltaico.
- Declarar que el proyecto no inyectará energía a la red en ningún momento.
- Cumplir con los requisitos técnicos y de seguridad establecidos por la normativa vigente.
Estos proyectos no participan en esquemas de compensación energética, ya que toda la energía generada estará destinada exclusivamente al autoconsumo.

Plataforma digital: el reglamento contempla la implementación de una nueva plataforma digital para solicitudes de interconexión, gestión de procesos y verificación de capacidad de penetración por circuito.
Esta plataforma se encuentra pendiente de puesta en funcionamiento y representa un paso importante hacia la modernización y digitalización del sistema.
Tipos de usuarios bajo el nuevo esquema
El reglamento distingue dos modalidades principales:
- Inyección Cero: usuarios que utilizan la energía renovable exclusivamente para autoconsumo.
- Inyección a la red: usuarios que, además de autoconsumir, inyectan excedentes a la red eléctrica.
Objetivo central de la nueva regulación
Esta nueva regulación no limita el crecimiento de la Generación Distribuida. Por el contrario, busca ordenar el sistema, fortalecer la seguridad jurídica y mejorar la eficiencia de los procesos, creando un entorno más confiable para usuarios, inversionistas y el sistema eléctrico en su conjunto.